Hay riesgos que se ven y otros que no. El radón pertenece claramente al segundo grupo. No tiene olor, no se ve, no provoca síntomas inmediatos… pero está ahí.
Y en Galicia, más que en muchas otras zonas de España.
En los últimos años, el radón ha pasado de ser un gran desconocido a convertirse en un factor clave de salud ambiental en viviendas, especialmente en casas unifamiliares, bajos y edificios construidos directamente sobre el terreno.
En este artículo te explicamos qué es el radón, por qué Galicia es una zona especialmente afectada, cómo se mide correctamente y qué soluciones existen para reducirlo y proteger tu vivienda de forma eficaz.
Qué es el radón y por qué supone un riesgo
El radón es un gas radiactivo natural que se genera por la descomposición del uranio presente en el suelo y las rocas. Se filtra desde el terreno hacia el interior de los edificios a través de:
- Grietas en el suelo.
- Juntas de cimentación.
- Muros en contacto con el terreno.
- Canalizaciones y pasos de instalaciones.
¿Por qué es peligroso?
El radón es la segunda causa de cáncer de pulmón después del tabaco, según la Organización Mundial de la Salud.
El riesgo aumenta cuando se respira de forma continuada durante años, especialmente en espacios cerrados mal ventilados.
Por qué Galicia es una zona de alto riesgo de radón
Galicia está catalogada como zona prioritaria de actuación frente al radón.
La razón es principalmente geológica:
- Alto contenido en granito (rico en uranio).
- Suelos muy permeables.
- Clima húmedo que favorece la acumulación en interiores.
- Viviendas tradicionales con contacto directo con el terreno.
El Código Técnico de la Edificación (CTE) reconoce esta situación e impone medidas específicas en muchas zonas gallegas para obra nueva y rehabilitación.
Qué niveles de radón se consideran peligrosos
La referencia legal en España es:
- 300 Bq/m³ como nivel máximo recomendado en viviendas.
Por debajo de ese valor, el riesgo se considera bajo.
Por encima, es necesario actuar, especialmente si los niveles superan ampliamente ese umbral.
Lo importante es entender que:
- No hay un nivel “seguro” absoluto.
- Cuanto más bajo sea el nivel, mejor para la salud.
Cómo entra el radón en una vivienda
El radón entra desde el subsuelo, no desde el aire exterior.
Puntos habituales de entrada:
- Soleras y forjados sanitarios.
- Sótanos y semisótanos.
- Muros enterrados.
- Juntas de dilatación.
- Sumideros y canalizaciones.
Por eso, ventilar no siempre es suficiente, especialmente cuando el gas entra de forma continua desde el terreno.
Cómo se mide el radón correctamente
Aquí conviene ser muy claros: medir el radón bien es tan importante como actuar bien.
Medición doméstica básica
Existen kits domésticos de medición pasiva que:
- Se colocan en la vivienda durante varios meses.
- Ofrecen un valor medio orientativo.
Son útiles como primera aproximación, pero no siempre reflejan el comportamiento real del gas a lo largo del tiempo.
Medición profesional certificada
La medición profesional:
- Utiliza detectores homologados.
- Se coloca en estancias clave.
- Se mantiene el tiempo necesario según normativa.
- Permite interpretar resultados con criterio técnico.
Esto es especialmente importante si:
- La vivienda está en zona de riesgo.
- Se va a vender o alquilar.
- Se quiere justificar una intervención.
Un diagnóstico mal hecho puede llevar a soluciones ineficaces.
Qué soluciones existen para reducir el radón
No existe una única solución válida para todas las viviendas. La actuación depende del origen del gas y de la tipología del edificio.
Ventilación controlada
- Aumenta la renovación de aire.
- Puede reducir niveles moderados.
- No siempre es suficiente por sí sola.
Barreras y sellados
- Sellado de grietas y pasos.
- Barreras anti-radón en rehabilitaciones.
- Útil como complemento, no como solución única.
Sistemas de extracción de radón
Es la solución más eficaz en la mayoría de casos en Galicia.
Funcionan mediante:
- Depresión del terreno bajo la vivienda.
- Extracción del gas antes de que entre en el edificio.
- Sistemas activos o pasivos según el caso.
Bien diseñados, reducen los niveles de forma muy significativa y estable en el tiempo.
Radón y Código Técnico de la Edificación (CTE)
Desde 2019, el CTE exige:
- Medidas específicas contra el radón en zonas de riesgo.
- Obligación de justificar soluciones en obra nueva.
- Intervenciones en rehabilitaciones importantes.
Muchas viviendas anteriores a esta normativa no cuentan con ninguna protección, lo que explica niveles elevados en casas aparentemente “bien construidas”.
Caso práctico realista en Galicia
Vivienda unifamiliar en la provincia de Ourense
- Vivienda de dos plantas.
- Construcción anterior al año 2.000.
- Sótano parcialmente enterrado.
- Sensación de aire cargado en planta baja.
Diagnóstico:
- Medición profesional durante varios meses.
- Niveles claramente superiores a los valores recomendados.
- Entrada principal desde el subsuelo.
Actuación:
- Instalación de sistema de extracción de radón.
- Mejora puntual de ventilación.
- Seguimiento posterior.
Resultado:
- Reducción muy significativa de los niveles.
- Valores estables en el tiempo.
- Mejora clara de la calidad del aire interior.
La clave no solo es instalar un sistema, sino medir antes y después, y ajustar la solución a la vivienda concreta.
¿Cuándo conviene hacer un estudio de radón?
Especialmente recomendable si:
- Vives en Galicia y tu vivienda está en contacto con el terreno.
- Tienes sótano, semisótano o bajo.
- La vivienda es anterior a 2019.
- Vas a reformar o rehabilitar.
- Quieres alquilar o vender con garantías.
El radón es un riesgo silencioso, pero evitable.
En Galicia, ignorarlo no es una buena estrategia, especialmente cuando existen soluciones eficaces y técnicamente contrastadas.
La clave está en medir correctamente, interpretar bien los resultados y actuar con soluciones adecuadas a cada vivienda.
En Nerxiagal trabajamos con mediciones y soluciones profesionales, adaptadas a la realidad constructiva gallega, porque cuando hablamos de salud y vivienda, no vale improvisar.