En la mayoría de los hogares, el gasto energético más alto proviene de la calefacción y el agua caliente. Durante años, las calderas de gas dominaron ese terreno. Hoy, la aerotermia se presenta como la alternativa más eficiente y sostenible.
Pero ¿realmente compensa sustituir una caldera de gas por un sistema de aerotermia? ¿O sigue teniendo sentido el gas en algunos casos?
En este artículo comparamos ambas opciones con datos reales y criterios objetivos: coste, consumo, mantenimiento, eficiencia y rentabilidad, para ayudarte a decidir qué tecnología encaja mejor en tu vivienda en 2025.
Cómo funciona cada sistema
Caldera de gas
Genera calor quemando gas natural o propano. El calor se transfiere al circuito de calefacción y al agua caliente sanitaria (ACS).
Ventajas:
- Alta potencia térmica y respuesta rápida.
- Tecnología conocida y extendida.
Inconvenientes:
- Depende de un combustible fósil.
- Pérdidas por combustión.
- Emisiones de CO₂ y obligación de revisiones periódicas.
Aerotermia
Utiliza una bomba de calor aire-agua para extraer energía del aire exterior y transferirla al circuito de calefacción, refrigeración y ACS.
Ventajas:
- Energía renovable, sin combustión.
- Mayor eficiencia estacional.
- Puede climatizar en invierno y verano.
Inconvenientes:
- Inversión inicial más alta.
- Requiere buena planificación y aislamiento.
Eficiencia energética: el dato clave
Caldera de gas
Rendimiento medio: 90–95 % (por cada kWh de gas, se aprovechan unos 0,9 kWh útiles).
Además, el rendimiento puede caer con el tiempo si no se realiza un mantenimiento adecuado.
Aerotermia
Rendimiento medio (COP): 3 a 5, es decir, produce entre 3 y 5 kWh térmicos por cada 1 kWh eléctrico.
Esto se traduce en un ahorro energético considerable frente al gas, especialmente cuando se combina con energía solar fotovoltaica
Coste de consumo anual
El consumo depende de la superficie, el aislamiento y el uso, pero con valores medios aproximados:
| Sistema | Coste energético anual estimado* | Fuente de energía |
|---|---|---|
| Caldera de gas | 1.000 – 1.600 € | Gas natural o propano |
| Aerotermia | 500 – 900 € | Electricidad |
*Estimación para vivienda de 120–150 m² con calefacción y ACS.
En Galicia, donde los inviernos son suaves y el clima húmedo, la aerotermia mantiene un rendimiento muy alto durante todo el año.
Mantenimiento y vida útil
- Caldera de gas: requiere revisiones obligatorias cada 1–2 años por seguridad. Su vida útil ronda los 10–12 años.
- Aerotermia: mantenimiento mínimo (limpieza de filtros y revisión del circuito). Vida útil media de 15–20 años.
Impacto ambiental
El gas sigue siendo un combustible fósil. Cada kWh generado emite aproximadamente 0,2 kg de CO₂.
La aerotermia, al aprovechar energía del aire, reduce esas emisiones en más del 70 %, especialmente si se alimenta con electricidad renovable o autoconsumo fotovoltaico.
Cuándo conviene cada una
Aerotermia:
- Viviendas con buen aislamiento o de nueva construcción.
- Hogares que buscan reducir consumo y emisiones.
- Propietarios dispuestos a realizar una inversión inicial mayor para ahorrar a medio plazo.
- Zonas con temperaturas moderadas, como Galicia.
Caldera de gas:
- Viviendas con instalación ya amortizada y uso estacional.
- Pisos en comunidades sin espacio exterior para unidad exterior de bomba de calor.
- Presupuestos ajustados donde el cambio completo no sea viable aún.
Amortización y rentabilidad
La aerotermia suele amortizarse entre 5 y 8 años, dependiendo del tipo de vivienda y del precio de la energía.
En cambio, las calderas de gas tienen menor inversión inicial, pero un coste de uso más alto y un futuro más incierto ante las políticas europeas de descarbonización.
La tendencia en 2025 es clara: la aerotermia se consolida como la opción más eficiente y sostenible a medio y largo plazo, aunque el gas puede seguir teniendo sentido en instalaciones existentes.
¿Y si combino aerotermia con energía solar?
La combinación de aerotermia y fotovoltaica maximiza el ahorro.
Durante las horas de sol, la electricidad necesaria para la bomba de calor puede provenir directamente de las placas solares, reduciendo el coste prácticamente a cero.
Esta sinergia es la que está impulsando la sustitución progresiva de las calderas tradicionales en muchas viviendas gallegas.
Ayudas disponibles en 2025
En Galicia siguen vigentes:
- Programas Next Generation: hasta el 40 % del coste subvencionable.
- Deducción IRPF Galicia: 15 % de la inversión.
- Bonificaciones municipales (IBI o ICIO): según concello.
Estas ayudas reducen la diferencia inicial de inversión entre aerotermia y gas, haciendo que el retorno sea más rápido.
La elección entre aerotermia y gas no tiene una respuesta única: depende de tu vivienda, tus hábitos y tu presupuesto.
Lo importante es entender que el gas ofrece comodidad inmediata, pero una dependencia de precios y emisiones que irá aumentando con el tiempo.
La aerotermia, en cambio, requiere una apuesta inicial mayor, pero ofrece eficiencia, estabilidad y sostenibilidad.
En Nerxiagal lo resumimos así:
El gas calienta tu casa. La aerotermia, además, calienta el futuro.
Antes de decidir, conviene realizar un estudio técnico que valore consumos, aislamiento y viabilidad real. Porque la mejor elección no es la más moderna, sino la que se adapta mejor a ti y a tu hogar.