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Aerotermia con suelo radiante: confort, eficiencia y ahorro

Uno de los mayores avances en climatización residencial de los últimos años no tiene que ver con calentar más, sino con calentar mejor. La combinación de aerotermia con suelo radiante se ha consolidado como una de las soluciones más eficientes y confortables para viviendas en Galicia, especialmente en obra nueva y rehabilitación energética.

Pero más allá de los conceptos técnicos, lo que realmente valoran quienes ya lo tienen instalado es algo muy sencillo:
temperatura estable, sin ruidos, sin corrientes de aire y con un consumo controlado.

En este artículo explicamos cómo funciona esta combinación, por qué encaja especialmente bien en el clima gallego y en qué casos merece realmente la pena apostar por ella.

 

Qué es el suelo radiante y por qué encaja tan bien con la aerotermia

El suelo radiante es un sistema de climatización que distribuye el calor (o el frío) a través de tuberías instaladas bajo el pavimento. Por estas tuberías circula agua a baja temperatura, que transmite el calor de forma uniforme a toda la estancia.

La clave está precisamente ahí: baja temperatura de trabajo.

La aerotermia es más eficiente cuanto menor es la temperatura que tiene que generar. Mientras una caldera tradicional necesita enviar agua a 60–70 °C, el suelo radiante funciona perfectamente con:

  • 30–35 °C en calefacción
  • 16–18 °C en refrigeración (suelo refrescante)

Esta compatibilidad convierte al suelo radiante en el sistema emisor ideal para aerotermia.

 

Cómo funciona el sistema aerotermia + suelo radiante

El funcionamiento conjunto es sencillo, aunque técnicamente muy preciso:

  1. La bomba de calor aerotérmica extrae energía del aire exterior.
  2. Esa energía se transfiere al agua del circuito.
  3. El agua circula por el suelo radiante, calentando (o refrescando) la vivienda de forma homogénea.
  4. El sistema se regula mediante termostatos o control domótico por zonas.

No hay radiadores visibles, no hay aire impulsado y no hay picos de temperatura.
El calor se transmite de abajo hacia arriba, de forma progresiva y constante.

 

Confort térmico: la gran diferencia frente a otros sistemas

Una de las principales razones por las que muchas personas apuestan por el suelo radiante no es el ahorro, sino el confort.

Temperatura uniforme

No hay zonas frías ni calientes. El suelo actúa como un gran emisor térmico que mantiene la vivienda estable durante todo el día.

Sin ruidos ni corrientes

A diferencia de los sistemas por aire, no hay ventiladores ni movimientos de aire que resequen el ambiente.

Más espacio y libertad estética

Al no necesitar radiadores, se gana libertad en la distribución del mobiliario y en el diseño interior.

En climas húmedos como el gallego, este tipo de calefacción resulta especialmente agradable, ya que evita la sensación de “calor seco” o cambios bruscos de temperatura.

 

Eficiencia energética: por qué consume menos

Desde el punto de vista técnico, el ahorro viene de varios factores combinados:

  • Temperaturas de impulsión bajas, ideales para aerotermia.
  • Funcionamiento continuo, sin arranques bruscos.
  • Mayor inercia térmica, que mantiene el calor más tiempo.
  • Menores pérdidas energéticas.

En términos prácticos, una instalación de aerotermia con suelo radiante puede alcanzar COP estacionales (SCOP) superiores a 4, algo difícil de conseguir con radiadores tradicionales.

 

Suelo radiante en Galicia: por qué funciona especialmente bien

Galicia tiene unas condiciones muy favorables para este sistema:

  • Inviernos moderados.
  • Temperaturas medias estables.
  • Necesidad de calefacción prolongada pero no extrema.
  • Alta demanda de confort interior por humedad ambiental.

El suelo radiante trabaja mejor cuando el sistema no necesita grandes picos de potencia, y eso es precisamente lo que ocurre en la mayor parte del territorio gallego.

Además, en viviendas bien aisladas, el sistema puede funcionar muchas horas a muy baja potencia, lo que se traduce en consumos contenidos y previsibles.

 

¿Y en verano? Suelo refrescante y control de humedad

La misma instalación puede utilizarse en verano como suelo refrescante, haciendo circular agua fría por el circuito.

Eso sí, aquí es importante ser realista:

  • No es un aire acondicionado.
  • No genera frío inmediato.
  • Requiere control de humedad para evitar condensaciones.

En Galicia, donde la humedad es elevada, este sistema suele complementarse con:

  • deshumidificación controlada
  • ventilación mecánica
  • o apoyo puntual con fancoils en estancias concretas

Bien diseñado, el suelo refrescante aporta una sensación de frescor muy confortable, sin corrientes ni ruidos.

 

Coste e inversión

La combinación de aerotermia con suelo radiante no es la opción más barata en términos de inversión inicial pero si a largo plazo.

De forma orientativa:

  • Suelo radiante: coste superior al de radiadores.
  • Aerotermia: inversión inicial mayor que una caldera de gas.

Sin embargo:

  • El consumo mensual es menor.
  • El mantenimiento es reducido.
  • La vida útil del sistema es mayor.
  • Existen ayudas públicas que reducen la inversión.

Por eso es una solución que tiene sentido cuando se plantea a medio y largo plazo, no como parche rápido.

 

Caso práctico para una vivienda en Galicia

Vivienda unifamiliar en la provincia de Pontevedra

  • Vivienda de 160 m² útiles
  • Construcción reciente con buen aislamiento
  • Familia de 4 personas
  • Uso principal: calefacción y ACS

Sistema instalado:

  • Aerotermia aire-agua
  • Suelo radiante en toda la vivienda
  • Depósito de ACS
  • Control por zonas

Resultado:

  • Confort térmico constante durante todo el invierno
  • Temperatura interior estable sin necesidad de subir consignas
  • Consumo eléctrico inferior al de sistemas tradicionales anteriores
  • Ahorro apreciable, pero no inmediato: la diferencia se nota con el paso de los meses, no en la primera factura

Conclusión:

La mayor satisfacción no fue solo el ahorro, sino la sensación de bienestar y la previsibilidad del consumo.
El sistema funciona mejor cuanto más se adapta la vivienda a él, evitando encendidos y apagados constantes.

 

¿Para quién es recomendable este sistema?

Recomendado si:

  • Estás construyendo vivienda nueva.
  • Vas a hacer una rehabilitación energética importante.
  • Buscas confort y estabilidad térmica.
  • Tienes una visión a medio-largo plazo.

No es la mejor opción si:

  • Necesitas una solución rápida y económica.
  • Tu vivienda tiene mal aislamiento.
  • No puedes asumir una inversión inicial mayor.

 

 

La aerotermia con suelo radiante no es una solución milagro, pero sí una de las más coherentes cuando se busca confort, eficiencia y estabilidad energética, especialmente en Galicia.

Bien diseñada, es una tecnología que no se nota… y precisamente ahí está su mayor virtud.

En Nerxiagal lo vemos a menudo:
cuando el sistema está bien dimensionado y adaptado a la vivienda, el mejor indicador de éxito es que nadie piensa en la calefacción.